La verdad sobre la pérdida de dientes


Efecto de la pérdida de un diente sobre el
hueso maxilar.

En un diente sano, la raíz transmite las fuerzas masticatorias al hueso maxilar.

El diente se mantiene estable y sin grandes cambios (1). Si faltan uno o más dientes, las fuerzas dejan de actuar sobre el hueso maxilar, y éste puede empezar a atrofiarse (2).

El tratamiento con implantes dentales puede ayudar a prevenir el deterioro gradual del hueso, ya que el implante sustituye a la raíz natural del diente. Con las prótesis convencionales, la pérdida de hueso puede continuar e incluso hacer que cambie la forma de la cara. Los dientes adyacentes también pueden desplazarse hacia dentro creando huecos adicionales